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Pau alberga un museo de la mermelada y cuenta con más de
ciento cincuenta restaurantes : prueba de que asume su predilección
por la buena mesa. A los manjares del Suroeste - confits, magrets,
foies gras -, se añaden las delicias del Béarn: cordero
lechal, quesos de oveja, palomas, truchas, salmones... Y en vinos,
el Jurançon, el Madiran, los rosados del Béarn. Delicias
que podrá descubrir en el pintoresco mercado de la plaza
de la República, todos los sábados por la mañana.
¿Busca una prenda de vestir, un libro, una joya, un regalo?
Pau tiene de todo para dar rienda suelta a la "fiebre consumidora"
más de mil tiendas sólo en el centro, sin olvidar
sus anticuarios, su mercado semanal de brocante en el Foirail, y
una decena de galerías de arte.

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¿Le apetece
hacer un alto en el camino? Las soleadas terrazas de los cafés
del bulevar de los Pirineos, y sus palmeras les dan la bienvenida.
¿Ganas de acercarse a una mesa de juego?
El admirable decorado del palacio Beaumont, el casino, su piano |
bar y su
restaurante, esperan a los aficionados hasta bien entrada la madrugada.
Ruleta, black jack, tresillo, máquinas tragaperras
, ¿les
sonreirá la suerte?
¿Necesidad de descanso? Pau dispone de todo tipo de alojamientos.
La aglomeración cuenta con más de cuarenta hoteles de
entre una y tres estrellas. - y dentro de poco dos de cuatro estrellas
y uno de cinco -, tres campings, un albergue juvenil, más un
abanico de agroturismos, casas rurales, alquileres, una residencia
de vacaciones
¡Qué tengan una buena estancia en
Pau! |
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